Me ofreciste
un castillo de luz en la tierra de las nubes,
con alfombras de silencios, que no podría pisar,
y paredes de sombras, —sin ventanas ni puertas-—
Me ofreciste
un mapa estelar de contrabando,
que señalaba todos los caminos ocultos del espejismo,
destinados a hacerme errar en el interior de mí misma.