He
visto el humo de tus ojos
cuando se te evaporan las pupilas
rotos los huesos en la senda de las prisas.
He oído los barcos navegar
en el sutil roce de tus caricias
donde la Alhambra suspira.
He degustado los amaneceres
que pintan colores tristes a la alegría
y adrenalina a la melancolía.
Sueño que vivo.
Sueño que ando.
Sueño que escribo.
Sueño que estoy soñando.
Soñando escribo que vivo.
Escribo…