Entre
sombras te recuerdo
elevando las cabezas de águila -tejados-
por encima de las nubes
entre los sueños de helio.
Las líneas que marcan surcos
-valles entre rascacielos-
me atan a tu superficie
como el magma es atraído por el núcleo.
Pero mi ímpetu salta,
quiere arrancarse del lecho de nife
y vuela por la gran chimenea
que me enseña el mar de estrellas
en los confines del cielo.
Me he convertido en medio de tu plaza
en volcán y me elevo:
soy águila
soy nube
soy tejado y sueño.