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Gestos repetidos
pequeñas invenciones
Los días próximos son los que están por
recordar
como un sepulcro abierto por tiempo de ángeles y adversarios.
La distancia en su silencio es algo distinto si esperas o te
has marchado.
No hay palabra sin resistencia en este rincón azul.
La palabra no es la cosa que representa ni la persona, siempre,
el lugar que ocupa.
El cielo es un corazón ajado de tortuga
sobre el crujido en la madera de cerezo.
Tan importante es aparecer como desaparecer
en el palacio abandonado.
Deseado y deseante, ¿hasta cuándo la gloria
y esplendor?
¿Hasta cuando el corazón alegre en la abundancia
del vino y del trigo?
Lo tristísimo,
Lo más bello
puede ser lo que no puede ser.
¿Cómo dejar de oler la rosa?
El corazón no sabría decir por qué se
marchitaba.
Ahora más que nunca escucho decir a Juan Ramón
Da lo mismo corazón: muere o canta.
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