Estar ahora con el sol, mientras me es posible,
yo quise, y cerré los ojos,
y se me cumplió.
Estar a solas con el sol, sus olas ardientes
que se me lleven, que sostenga mi frente
su silbido.
Tener el pájaro, el hombre, el resfriado mar,
pequeña piedra ovalada en lo recóndito anónimo
que yo he suscitado.
¿Qué más delicias podría pedirle
a la vida? Andando mí camino simple,
a solas con mi sol,
las cosas que el polvo hunde
sin prisas
abrazar.