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En cada mirada,
en cada instante
en cada sueño,
perdurará siempre... Tú huella
del camino enseñado.
No me rindo
continúo y persigo tus mismos sueños rabar al
tiempo... su regalo.
y destapar el cielo sus tormentas.
Aunque el recuerdo queme,
aunque el recuerdo muerda,
aún hay vida en tus sueños, para mis sueños.
Fuiste mi mejor vino y el mas puro amor!!!
porque nunca quedé solo;
Al aceptar cualquier reto!
y recuperar la esperanza... ensayando con la vida...
extendiendo las manos celebrando el amor.
Me enseñaste que cada día es un comienzo,
Siempre es el mejor momento.
Gracias... viejo!!! Ahora voy a las primeras horas de mi infancia;
Y, ahí estás tú
El ser de ojos tranquilos, lleno de paz y alegría
A Dios, doy gracias por ser tú, mi padre.
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