Fuego en la maleza
siembra tu cuerpo.
Y caen los botones
de tu prenda.
Mi sangre se apresura
en el desboque,
cual caballo
ausente de la rienda.
Y caen los botones
de tu prenda.
Y el cabello lacio
que me desespera.
Y el cabello negro.
Virgen desnuda de la tarde
con tu piel canela.
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