Ulises, ya no es victorioso guerrero
en este trayecto.
Ítaca, ya no es playa de nostalgia,
la utopía se adormeció
y ya no sueña despierta.
Hay historias que cuentan marineros
borrachos de soledad
en los puertos.
Dicen que nunca hallaron paraísos
porque ya no existen sirenas,
que curen heridas
de batallas perdidas.
Dicen que Polifemo,
solo era pastor cuidando su rebaño,
que nunca perdió
ninguno de sus dos ojos negros.
¡Hasta osan decir
que Troya nunca existió,
ni Héctor, ni Aquiles,
ni Agamenón,
que nunca hubo héroes vivos,
que todo lo inventó
un navegante de tierra adentro!
Pero estoy cierto,
que tu eres Penélope,
que beso a beso
tejes mi sueño,
que ya no habrá batalla
ganada ni perdida,
porque en ti toda espera
cumple su tiempo.
¡Que no hay realidad escéptica,
solo la hora de los dioses pequeños,
y la añoranza de la hogaza de pan tierno!