Llamó a Rosa y le contó todo.
— En qué año fue eso?
— En 1965.
— Y hasta ahora ha estado enterrada, sin que nadie la
encontrara?
— Eso parece.
— Qué pasó con el sacerdote?
- No sé, en el artículo solo se dice su nombre,
que era sospechoso de robar la astilla, Parece ser que todas
las semanas santa, el viernes santo, se expone la astilla
en una urna, la gente reza ante ella Alguién le ofreció
al sacerdote robarla a cambio de dinero.
— Y al ver el comprador que no recibía el objeto,
le mató
— Espera Mario, me está entrando un mensaje en
mi portatil.
Rosa se quedó parada, asustada llamó a Mario
que fue corriendo a su habitación Al llegar estaba
en la pantalla, en letras grandes otro mensaje amenazador.
"ERES MUY DESOBEDIENTE NO
HACES CASO A LOS MAYORES
Y PUEDES HACERTE DAÑO"
— No hagas caso, será mejor que descanses, quizás
alguien oyó lo de la explosión y está
gastándote una broma de mal gusto.
— O quizás es el sacerdote, pensó Rosa.
— Imposible, hace de esto mucho tiempo, habrá
muerto.
— Mario, nada es imposible, puede ser que alguien me
viera. desenterrarla, me siguió, sabe que es, lo que
significa te das cuenta que tenemos en las manos un trozo
de la Veracruz?