|
Bendita seas poesía…
que nos regalas alas para volar
elevando nuestros corazones a las estrellas,
donde el negro cielo
se nos vuelve inmensamente azul
y de bellas esperanzas nos alimentas,
atrás quedan en tu camino
todas las amarguras y las tristezas…
la soledad y la incomprensión desaparecen
andando tu bella senda.
Aguas de frescos manantiales…
das de beber con tus manos
a los pobres sedientos que te llegan,
desesperados del amor
te rodean con sus suspiros...
se acercan a ti
para que endulces sus penas.
¡Ay qué sería de los poetas
si desaparecieras del mundo poesía!
te tendrían que inventar de nuevo
para seguir escribiendo versos y poemas,
te atarían fuerte a sus almas
y dentro de ellos...
eternamente te cautivarían.
|