|
Sólo dos
palabras, simples y espontáneas, bastaron para derrumbar
mi alma. Yo que creí que no cualquier ventarrón
lo haría, la vi en dos segundos hecho añicos
caer al suelo de las ilusiones y esperanzas rotas.
No se deja de amar...sólo se entiende que no lo alimenta
migajas de nada, vivir sólo de momentos va minando
las fuerzas, va quemando y gastando.
Es duro...entristece sentir y entender que nunca habrá
un nosotros, que se ha dado todo y más por algo que
nunca pudo ser, ni lo será..que algunas veces todo
queda en una triste y dolorosa nebulosa sin forma ni nombre...sólo
queda el alma y las manos vacías, los ojos llenos de
nada...y tanto amor sin destino. ***
(Piel de otoño) ***
|