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Más
que tus ofrendas,
aún más,
me importa ver tu cara
mientras buscas algo que me guste,
las horas que le robas al sueño
mientras sorbes mi mirada.
Más que tus besos,
aún más,
me importan tus sollozos,
tus clamores de niño,
tu manera de mirar para otro lado
cuando te pizco en el corazón.
Más que tus palabras,
aún más,
me importan tus silencios,
cuando estás sitiado por tus miedos,
y una bufanda de amor
te ahoga la garganta.
Más que trigo,
aún más,
quisiera ser simiente
fértil , fecunda ,
para que no falten nunca
las espigas en tu corazón.
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