LÁGRIMAS
CONFUSIONADAS
Pones tu mano humedecida
Sobre la mía,
Y de nuevo, esta maldita
Intuición,
De qué vas perdiendo la inocencia,
Y tus lágrimas se escurren
Por tu cuerpo
Huyendo de la tristeza,
que las tiene cautivas.
Y yo,
Que perdí mi inocencia,
O quizás no la tuve nunca,
Trato de dar consuelo
A tu mirada que comienza
Atisbar un mundo,
En que el valor de ser mujer,
Valiente,
Ese,
Hay que dárselo una misma,
Y no mendigar caridad para que nos ayuden
Con eso que derriban por cada esquina,
La autoestima.
! Maldita intuición,!
Nos han arruinado la vida,
Y mientras trato de enredarme con tus lágrimas,
Que ya,
Se funden con las mías,
Maldigo quién dirigió mi vida,
Y la tuya, las nuestras,
Cómo si tuviese que sofocar un fuego,
Cómo si mi vida le ardiese,
Como si en mi mirada
Todo se ensombreciese.
De nuevo pones tu mano
Humedecida sobre la mía,
Y yo decido no pronunciar palabra,
Porqué,! tu maldita intuición!,
La mía también está, ensombrecida.