A
LA INTEMPERIE
Sí nos detenemos
en los miedos y nos guarecemos
en la cuarentena refugio del tiempo
excavamos el pozo de las culpas,
las dudas,
sin encontrar
donde cobijarnos sintiendo
que vamos siendo menos,
que vamos contando los días que
faltan por volver a vernos.
Sí partimos sintiendo
la indigencia de remordimientos
bailamos el ayer,
cantamos el mañana
soñamos con un mundo nuevo,
de valor a la persona,
mientras partimos mintiendo,
mintiéndonos.
Si nos detenemos
a pensar en
nuestra penitencia y sus lamentos,
caravanas de emociones
perdidas en llantos,
tumbas de silencios,
de horas gastadas de cobijos,
mientras arañamos el hoy
y todos sus lienzos,
dejamos de sentir
los abrazos que albergábamos,
y a los que tememos.
Si nos detenemos
en los miedos,
nudos de inquietud,
susurran lo nuevo
trampas de incertidumbre,
que esconden todo lo que es del hombre,
todo lo que es nuestro,
Si nos detenemos a pensar en el ayer,
nos vestimos de ayer a la intemperie y su infierno