Tu enfermo criterio se ve a kilómetros;
cualquiera pasa tu casting, vale todo:
Buscas desesperadamente melenas- con o sin extensiones,
miradas -con o sin pestañas postizas, bocas- con
o sin gloss voluminizador...
Querer, ser querido, dejar de querer, que dejen de hacerlo.
Yonki del circuito amor-desamor
no paras hasta meterte tu dosis, como a quien nunca han
querido bien. Usurpando la intelectualidad del asunto,
te pones hasta arriba de amor banal, de todo a mil.
El tiempo no me da la razón.
Me la dan las formas de tus conductas.