Que pasó Poeta, quiero saber:
tú reconocido, tantas veces tú leído
y admirado;
visibles las emociones, escuchada la voz,
intolerancia y faltas, todas a luz gracias a ti.
En qué momento del ascenso
entre galardones y aplausos
se te olvidó devolver la mirada y apretar la mano.
Ahora la arrogancia
es la imagen de tu encumbramiento
que como espesa nube desde las alturas
ya no te permite ver el panorama como lo hacen los iguales
y es amenaza de borrasca sobre la bondad de tu don.
Como una premonición que quisiera divulgar a tiempo
esa falta de humildad será tormenta de agua
sobre las cenizas de tus letras muertas
y no habrá denuncia de amor ni desamor
que hable en nombre de nadie.
De qué escribirás entonces,
con qué perfumarás cada mensaje,
quién te llamará Poeta y soltará
un suspiro de esos…
…de esos que son razón de ser
de la pluma con que vuelas.
Quiero saber qué pasa en tu corazón
Poeta
que por tu mente, ahora pasas de todo.