|
Esta
noche es perfecta
para estar encima o debajo
de un cuerpo.
No diagnosticar daños
ni interpretar sonrisas
ni calcular distancias.
Sólo una cita de esas
de relamerse con los ojos
mientras me pides un cigarro
para acabar fumándolo a medias,
bebiendo un sorbo de mi copa
pensando en los besos que nos quedan
por darnos, la primera sensación
de tu lengua en mi lengua,
con prisas, con ganas, con rabia.
Llegar a la cama ya sin ropa,
abrir las piernas,
comer despacio.
Eso sí, antes de que pienses
en un solo abrazo
volver a casa tan lunes
siendo sábado
|