|
Podríamos
ajustar nuestros versos,
afinar el poema en tardes como esta
en la que la poesía llama a mi puerta
pero pregunta por ti,
corretea por la casa como una loca
y porque te intuye, te busca,
rastrea tus huellas siguiendo tu olor.
Y ahora se ha ido, justo antes de que yo
escriba una sola letra.
Ella sabe que si encajáramos una estrofa tuya
con un fragmento hecho por mí,
serían ellas, las palabras, quienes dijeran
que en estas tardes, sobre un papel,
hay una forma nueva de querernos
y que recitarnos hace de mi casa tu hogar
y de tu hogar nuestro mundo
y eso es algo bueno
al menos, en mi caso.
|