Me siento tan
ajeno a mi presencia
atrapado en un cuerpo cambiante
impuesto por las circunstancias
envoltorio y armazón de mi vida
testimonio perenne de mi fragilidad,
todo depende de mí estúpido cuerpo
quebradizo, fugaz y cobarde
en permanente huida hacia delante,
acopiándose de decrepitud
que me llevará inevitablemente a la muerte.