| PADRENUESTRO
que creaste el monasterio del mar
dando a la Soledad un nuevo nombre.
Exaltada sea tu gracia
para que el Ser se llene de infinito
la materia se desdoble
y borde un mantel sobre la mesa.
Dadnos siempre
ese ensueño reposado
cubierto de silbos y esponsales
donde los silencios trenzan
el más regio de los manuscritos.
Perdona nuestras ofensas
por haber segado tus veletas
y llevado todos los caballos
al fondo del abismo.
Déjame arrodillarme
y pedir a tus hijos
y a los hijos de tus hijos
que la Razón haga de quicio
del Delirio ensangrentado.
Líbranos
de los guerreros invisibles
ocultos en el temblor de los espejos
y que tu voluntad derrote
a los encantadores de la Nada.
Y el hombre vuelva
a la desnudez del primer instante
a ese instante privilegiado
donde la Libertad era Luz
y la luz la liturgia de los astros.
AMEN
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