| Sería conveniente
que dejaras
vacío el corazón para que nadie
pudiera arder contigo,
y todos esos nombres
que escondiste al abrigo de tu sangre,
intactos permanezcan.
Es absolutamente necesario
que no vuelvas a amar.
¿Qué podrías dar tú, pobre de
tiempo,
sino esta noche y nada?
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