¡Liberar a la luna
que esta prisionera en el cielo!
¡desatarla deprisa! que tiene una cuerda de cristal
que le está cortando el pecho.
Desatar deprisa a la luna y que baje a beber del suelo.
pues para aquellos que solo ven un satélite,
para el alma del poeta...
¡Es un cordero!
Liberar a ese corderito plateado,
que está balando en el cielo.
Que la luna atada a un poste negro.
sueña con poder ser libre
y liberarse de esa apretada cuerda de cristal
que le está oprimiendo el pecho.
Liberar a ese corderito
que está encerrado en el redil de la noche.
y que se muere de pena nocturna,
al querer saciar su sed de tierra,
y estar atada al techo.