¡Difícil
para un niño entender la muerte!
Día de todos los Santos
o día de los fieles difuntos.
Extraño para nosotros
visitar el cementerio:
aquello tenía el sinsentido
de las flores tronchadas;
era un falso jardín
donde sólo la piedra
en dolientes estatuas
alcanzaba su razón.
Entonces aprendí el nombre de los crisantemos
y el olor del agua corrupta,
la lentísima labor de las hormigas
y la vocación de eternidad
de los cipreses.
La vida se nos abría entonces
como una granada en sazón.
¡Difícil para un niño entender la muerte
por más que la nombre en sus oraciones!
En los teatros el Tenorio,
en el rostro de los mayores
el recuerdo de los idos o el temor.
Pero para nosotros
los días eran azules e infinitos
y aquellos senderillos
donde los pájaros cantaban
de manera diferente
sólo un sitio más para los juegos.
Cuál fuese el significado del negro
en el vestir de aquellas gentes
que pasaban como sombras
tardamos en saberlo.