Si en tu caminar te encuentras rodeado de una densa y aterradora
oscuridad, y te sientes extraviado sin saber cual rumbo
o dirección habrás de tomar, yo como tu amigo
te doy mi mano para sacarte de esa densa y aterradora oscuridad,
para así llevarte a un territorio de luz, de vida,
de paz y de libertad.
Si en tu caminar te encuentras en un desierto desolado,
donde la aridez del camino a tus pasos ha de mermar, yo
como tu amigo te sostendré estando a tu lado y de
ser necesario te llevaré en mis brazos cuando se
hayan extinguido tus fuerzas y te sientas desmayar-
Si en tu caminar te encuentras en un tortuoso y dificultoso
pedregal y temes que a tus cansados pies haya de lastimar,
yo como tu amigo te ayudaré para que ese pedregal
hayas de superar, curando las heridas de tus pasos y dándote
nuevo aliento y nuevas fuerzas para que no dejes de caminar.
Si en tu caminar te encuentras con un camino lleno de espinos
los cuales a tus pies herirán y te harán sangrar,
yo como tu amigo te sustentaré lavando tus heridas
y curándote con mi amor incondicional, para que así
sigas avanzando, en el camino de la vida, hacia la meta
que tienes que alcanzar; y con las cicatrices de dichas
heridas tendrás un aprendizaje que te ayudará
para que no dejes de avanzar.
Si en tu caminar te encuentras en un fango en el cual sientes
que te hundes cada día más, yo como tu amigo
te doy mis brazos para que con mis fuerzas te sostengas
y así de ese fango te habré de sacar, para
que así comprendas que no es con tus fuerzas sino
con mi Santo Espíritu que te libraré de ese
fango y como una estrella te haré brillar.
Si en tu caminar te encuentras frente a un mar, el cual
tú piensas que no podrás atravesar, pues temes
que si lo intentas te podrás ahogar, yo como tu amigo
te digo: no temas, toma mi mano y caminemos sobre las aguas,
pues cuentas con un Dios quien es tu amigo y no te dejará
hundir en ese mar, y lo que para ti es un mar de circunstancias
tan inmenso y tan infranqueable, imposible de pasar, para
mí es una pequeña gota que sobre el terreno
de tu fe en mí se habrá de disipar.
Si en tu caminar te encuentras en un camino lleno de fuego
por el cual no quieres caminar, pues temes que ese fuego
te habrá de quemar y que luego te consumirá,
yo como tu amigo te recuerdo que no temas pues acuérdate
de que yo en mi apalabra te digo: “Cuando pases por
las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos,
no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te
quemarás, ni la llama arderá en ti.”
(Isaías 43:2). Así que no temas al fuego de
las pruebas por las cuales habrás de pasar, pues
yo estaré a tu lado en dichas pruebas, para ayudarte
a triunfar.
Si en tu caminar te encuentras en un camino perlado lleno
de amor, de alegría, de paz y de bendición
es porque ya te he procesado en tu largo caminar, para convertirte
en un instrumento valioso en mis manos, lleno de amor, de
poder , de paz , sabiduría y de gran bendición,
para así poder ayudar a mucha gente que de mí
necesitan cada día, y a que a través de ti
podré guiar en su largo y paciente caminar, así
como te he guiado a través de mi amor sin condición,
para hacerte feliz y darte siempre de mí lo mejor
de lo mejor.
Con todo mi amor de Jesucristo para todo aquel caminante
que necesite un Fiel y Verdadero Amigo en su largo y arduo
caminar.