A través de las aguas de mi poesía veo tu
quieta imagen silente, mientras me pregunto si lo mismo
que yo siento por ti, tú también por mí
lo sientes, y me responde el suave susurro del viento el
cual acaricia tu imagen sonriente, y me trae las gotas frágiles
de tus lágrimas como fiel testimonio de tu amor viviente.
A través de las aguas de mi alma veo tu quieta imagen
silente, la cual es perturbada por las gotas de la lluvia
del tiempo que cae sobre las aguas como segunderos inquietos
y refulgentes, pero tu imagen en mí se graba gracias
al tintero vivo de tu corazón tan terso y resplandeciente.
A través de las aguas de mi corazón veo tu
quieta imagen silente, la cual es interrumpida por el retozar
sobre las aguas de la fresca y palpitante brisa reluciente,
que extiende mis sueños como un manto ondulado, lleno
de sonrisas y de un bello sentimiento presente, adornando
tu imagen con la suave luz de las aguas cristalinas de mis
esperanzas por ti vigentes.
A través de las aguas de mi amor veo tu quieta imagen
silente, la cual deseo que deje de ser imagen y se convierta
en tu cálida y bella presencia, la cual mi corazón
anhela, y lo expresa a través de melodías
de palpitaciones intensas, las cuales toca incesantemente,
y así espero abrazarte con todas mis fuerzas mientras
bebo del manantial de tus labios el néctar intenso
de tus besos tan dulces y reverdecientes.
A través de las aguas de mi vida veo tu quieta imagen
silente, sintiendo cada vez más la cercanía
de aquel día en que estarás en mi vida presente,
y caminaremos así juntos, tomados de las manos, por
el jardín de nuestro amor tan intenso y tan anhelado,
el cual dejará de ser un sueño durmiente.
A través de las aguas de mis pensamientos te veo,
te veo y te veo, y te contemplo con mi corazón contento,
al saber que mi poema en tu dulce y suave corazón
se va escribiendo con la tinta de un mismo sentimiento que
cada vez más y más nos va uniendo, creando
lazos muy intensos y muy bellos, los cuales siempre perdurarán
y continuarán resplandeciendo.
A través de las aguas de mis sentimientos te contemplo
y te siento con espíritu de gratitud para con Dios,
por ese regalo tan especial y tan bello de tenerte presente
en mi vida, y disfrutar de tu tierna mirada y de tu alegre
y dulce sonrisa que tanto anhelo, y así poder disfrutar
del paisaje de tu corazón y del manantial de tu alma,
a través de un amor hermoso, inmenso e intenso.