Por
favor
dejen que el cuerpo hable
ombligo caliente
dejen que bulla.
Arquitectura poderosa
que corte la respiración
sin disimulo
y ahogue perímetros de alegría
que combine sabores de cúrcuma
de ron
dejen que sature a vainilla
y en dos idiomas
dejen que grite.
Dejen que sea el estado
la política el partido
y una marcha
dejen que sea dios
en el panteísmo real
de esta isla.
Dejen que compita con la noche
se desnude
y a tientas
entre oscuridad y deseo
avance y triunfe.
Dejen que tiemble
varias veces hasta entender
que la destrucción
sucede de a poco.
Y por favor
escriban:
repitan melodías
para ahuyentar la muerte.