Abandoné
mi departamento
y el barrio sur el mismo día
por desesperación soledad
y algún otro motivo
qué mitad del naufragio
soy pensé
¿la que flota
o la que se hunde?
Puse un pie en el laberinto
abandoné antorchas
demasiada luz inútil
cuando sólo existe
el deseo de perderse.
Defendí la causa
como se defienden los vidrios
que dan a la calle
del crudo vendaval
con la misma vehemencia
me abandoné en la poesía
llevo puesta la máscara de colibrí
pero nadie me cree.