La
lluvia marca los surcos de nuestra piel
somos culpables
y al desnudarnos
redimimos nuestros pecados.
La noche anuncia la eterna ausencia de tu piel
somos culpables
y al vestirnos
miramos el vacío de nuestras miradas.
La luna rinde homenaje a nuestros espasmos
somos culpables
y al besarnos
soltamos los pasos de nuestro pasado