|
Abuelo,
.., ¡ eres leeento !,
me grita el chiquillo
con gran descontento
y el ceño fruncido.
No, querido nieto,
es sólo que intento
engañar al Tiempo
haciéndole trampas,
pensando despacio,
caminando lento…
Tú ve por delante
mientras yo te veo
corriendo alejarte,
tu cabello al viento.
Abuelo,.. ¡ eres leeento !
No, Alberto, es sólo que creces,
y yo, poco a poco,
me vuelvo más viejo.
|