Late furioso en caja de ébano
un corazón puro , inmaculado ,
guarda la miel de sus labios rosados
el abrazo del ancestro que fue esclavo .
Forjaron sus alas en el dolor sufrido
y hoy cargan alforjas de viejas renuncias,
víctima del saqueo que nadie denuncia
grito en el viento condenado al olvido .
Alza de brazos de raza deprimida ,
silencio tortuoso , herida sangrante ,
que clama ansioso la libertad perdida ,
caminos fangosos ... corazones constantes .