Otoño viste el paisaje,
de colores desteñidos,
y juegan a la ronda, ronda,
hojas, ocres, naranjas,
amarronadas.
Desgrana el viento
acordes de acordeón,
y se viste de frio
mi ciudad por las mañanas.
De risas estudiantiles,
de niños con guardapolvos,
de mezcladas voces,
musicales.
Llego el otoño,
con la magia
de los días cortos,
y brisas frías.
Los primeros fuegos
del hogar encendido,
versos prendidos
en nuestra piel.
Rimas tejidas
colgadas de tu boca,
sonetos, prendidos
en tus cabellos revueltos.
Otoño prendido en tu piel.